La voz de america / ANKARA –  Los votantes en Turquía acudieron el domingo a sufragar en unas elecciones presidenciales y parlamentarias de alto riesgo, pues podrían consolidar el control del poder del presidente Recep Tayyip Erdogan o reducir sus vastas ambiciones políticas. Los líderes de la oposición votaron jurando que estarán atentos a cualquier maniobra de fraude electoral.

El presidente turco Erdogan, encabezaba el domingo las elecciones presidenciales fuertemente controladas obteniendo un 55.88 por ciento de los votos con el 60 por ciento de los votos contados en las elecciones presidenciales de Turquía el domingo, dijeron los medios.

Muharrem Ince, el principal candidato presidencial del secular Partido republicano del Pueblo (CPH), se situó en 29 por ciento en todo el país, dijeron los canales de televisión.

Erdogan necesita más del 50 por ciento para retener la presidencia en la primera ronda. Si no los alcanza, se celebrará una segunda vuelta el 8 de julio entre los dos principales contendientes.

Los siguientes fueron Meral Aksener del Partido Nacionalista (Iyi) Good en 7.69 por ciento y Selahattin Demirtas del Partido Democrático Popular (HDP) pro kurdo en 5.56 por ciento.

Las elecciones completarán la transición de Turquía a un nuevo sistema presidencial ejecutivo, una medida aprobada el año pasado en un referéndum controvertido.

Funcionarios electorales abren una para contar los votos en un puesto de votación en una escuela durante las elecciones en Estambul, Turquía, el 24 de junio de 2018. REUTERS / Goran Tomasevic. Erdogan, de 64 años, está buscando la reelección para un nuevo mandato de cinco años, en el que tendría poderes enormemente mayores.

El presidente ha dicho que el nuevo sistema traerá prosperidad y estabilidad a Turquía, especialmente después de un fallido intento de golpe de Estado en 2016, que dejó al país bajo estado de emergencia desde entonces. Su partido gobernante, el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), espera mantener su mayoría en el Parlamento.

Sin embargo, Erdogan _que ha estado en el poder desde 2003_ se enfrenta esta vez a una oposición más fuerte y unida. Los candidatos de la oposición han prometido devolver a Turquía a una democracia parlamentaria con fuertes frenos y contrapesos y han denunciado lo que ellos llaman el "gobierno unipersonal" de Erdogan.

Un hombre gesticula mientras lleva una papeleta en una mesa electoral ubicada en una escuela durante las elecciones en Estambul, Turquía, el 24 de junio de 2018. El mayor adversario de Erdogan es el exprofesor de Física Muharrem Ince, de 54 años de edad, que cuenta con el apoyo del principal partido opositor de centro-izquierda, el Partido Popular Republicano (CHP). Ince ha atraído a multitudes con una campaña electoral inesperadamente atractiva y sus mítines en las tres principales ciudades de Turquía _Estambul, Ankara e Izmir_ atrajeron a un gran número de personas.

También se enfrenta a Erdogan la exministra del Interior Meral Aksener, de 61 años de edad. Como única candidata presidencial, se separó del principal partido nacionalista de Turquía por su apoyo a Erdogan y formó el Partido Bueno, nacionalista y de centro-derecha.

Meral Aksener, candidata presidencial del partido LYI (Bueno) de la oposición nacionalista, presenta su voto en las elecciones de Turquía en un colegio electoral en Estambul, el domingo 24 de junio de 2018. Más de 59 millones de ciudadanos turcos _incluidos 3 millones de expatriados_ tienen derecho a votar en las elecciones del domingo. Erdogan llamó a las urnas más de un año antes de lo previsto. Según los analistas, lo hizo como medida preventiva antes de una posible recesión económica.

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