Expertos en ciencias alertaron sobre los riesgos de una futura llegada a Brasil de la técnica de la fractura hidráulica (“fracking”) para la extracción de gas no convencional.

Coincidieron en que sus consecuencias serían “irreversibles”.

En un seminario organizado por Greenpeace Brasil, el miembro de la Academia brasileña de las Ciencias, Jailson de Andrade, recordó que con los recursos energéticos con los que cuenta el país “no es necesario” llevar a cabo extracciones a través de esta técnica, prohibida en varios países y muy activa, aunque discutida, en EE.UU.

Al respecto de una posible regulación o, por otro lado, la prohibición inmediata del “fracking”, De Andrade afirmó que es una cuestión de “diplomacia internacional”.

Según explicó el especialista, si por ejemplo Brasil utilizara esta técnica en las reservas de agua dulce de la triple frontera con Argentina y Paraguay, los recursos hidráulicos de estos países también serían afectados.

Además, De Andrade se refirió al mayor yacimiento petrolero hallado en el país sudamericano, el campo de Libra, y apuntó a que una pérdida en la explotación sería “terrorífica” para el medio ambiente.

Por su lado, el coordinador de Campañas de Energías Renovables de Greenpeace Brasil, Ricardo Baitelo, explicó a Efe que el “fracking” es “toda una amenaza” donde hay “una gran posibilidad de contaminar los acuíferos no solo de la región, sino de muchos otros lugares alejados”.

Baitelo precisó que quienes están “estudiando” esta técnica son las “grandes compañías: Petrobras y Shell, entre ellas”.

“Determinar el riesgo es difícil, pero en una escala de alto a bajo, yo diría que alto; de cero a diez: nueve”, opinó Baitelo, quien ejemplificó con la experiencia de Estados Unidos donde, “también por falta de información de la salud de la población antes del ‘fracking’, no se consigue hacer una relación directa”.

Para el representante de Greenpeace, el proceso de debate político al que la técnica está siendo sometida “es invertido” ya que, a su juicio, “primero se abrió la posibilidad y después comenzó a ser discutido”.

“Hace algunos meses fue lanzada una licitación para la extracción de gas convencional en el que añadieron que si durante la exploración encontraban gas no convencional, podrían extraerlo”, continuó y añadió que en Brasil “se está conviviendo con esa posibilidad desde hace sólo tres o cuatro meses atrás”.

Por su lado, Bianca da Silva, de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) vinculada al Ministerio de Salud brasileño, aseguró que Petrobras “aún no tiene la tecnología necesaria” para llevar a cabo explotaciones ni tampoco “para limpiar el agua contaminada”.

La funcionaria lamentó que la única regulación que se esté estudiando aplicar sea la relacionada con indemnizaciones por vertidos o daños en la salud.

“Los estudios no son muy claros, es interesante que se sepa de dónde viene el agua contaminada y que se pueda encontrar al culpable de esa contaminación, pero, ¿qué más?”, criticó da Silva, quien cuestionó que sólo se regulen las consecuencias de la fractura hidráulica y no se tengan en cuenta también las causas.

EFE