Breaking News

Luis Alfonso Oberto Anselmi | // Plagio

Según la prensa, Melania, la esposa de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de EUA, en la convención republicana, en donde se consagró a su esposo, dijo un discurso con varios párrafos plagiados de uno dicho por Michelle Obama, lo cual levantó una  tormenta política en los Estados Unidos. Melania a manera de excusa dijo que fue su asesora la que hizo la travesura.

El plagio es viejo como la humanidad, se dice que Terencio en una ocasión dijo “No se dice nada que ya no se haya dicho”, para dar disculpas al público romano por ofrecerle textos de otros autores, que según él habían hecho lo mismo que en épocas anteriores. Hasta el siglo I d.C. la palabra plagio significó en Roma el hecho de apropiarse, vender o castigar un esclavo ajeno, también se denominaba plagiario a quien retuviera a un hombre libre y lo tratara como esclavo. En el año 104 se denominó como plagio el hurto literario.

El plagio es un pecado mayor en los medios académicos. El campeón mundial de esta práctica fue un médico iraní residente en Estados Unidos, quien publicó como propias, más de 135 trabajos ajenos, antes de que fuera descubierto y sancionado.

William Shakespeare fue calumniado de plagiar obras de otros autores como Francis Bacon o Christopher Marlowe; Emilia Pardo Bazán  fue acusada de copiar autores franceses; y de Camilo José Cela se dijo que su obra “La cruz de San Andrés” era  un plagio.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

eldiscoduro.com
El plagio a veces es difícil de detectar, pues es disfrazado con la imitación, transformación, parodia, adaptación o intertextualidad, pero en algunos casos el plagiario es detectado ya que copia textualmente y se le “olvida” poner comillas.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

mundinews.com
Un chiste dice que copiar un párrafo es plagio, copiar 10 páginas es un “copión”, y copiar 200 es un trabajo de investigación. 

Efraín Gaitán O, en su Biografía de las palabras (Pág.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

economiavenezuela.com
297 y ss.), refiere un episodio célebre de plagio al poema de Enrique Álvarez Henao, “Los tres ladrones”, cuyo primer cuarteto dice: “Época fue de sórdidas pasiones /el pueblo de rencor estaba henchido / Y en el Gólgota, en sombras convertido/ Colgaban de sus cruces tres ladrones”, que sin pudor fue publicado como propio por un fraile, en la revista “Ilustración Americana”.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

economiavenezuela.com
Álvarez Henao, bravo como el carajo por el plagio, hizo la replica titulada “Los cuatro ladrones” para la misma revista: “Ni en épocas de sórdidas pasiones/ el hurto literario es un derecho / Para el que lleva el pan hasta su lecho / menos para el de altivas concepciones / El que arrancó la firma a mis renglones/ No me produce enfado ni despecho / Solo me causa risa por el hecho / De robarse un ladrón mis Tres Ladrones”.

El caso de Melania demuestra que a veces es mejor el anonimato que el desprestigio, como decía un amigo mío.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

www.entornointeligente.com
*Columnista

 

[email protected]

 

.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

Tags: Estados Unidos

Con información de: El Universal

About the author / 

mundiadmin

Related Posts

North America

Europe

Asia

Latin America

MundiSports