Fuentes del Poder Ejecutivo dijeron a El País que una de las posibilidades que se manejan es que el incremento sea de 0,25 BPC, unos $ 650. De esta manera, la jubilación mínima se ubicaría en $ 6.495 y sería retroactiva al 1° de julio de este año. Para concretar este aumento en las pasividades, el Poder Ejecutivo deberá remitir al parlamento un decreto para su aprobación como lo hace desde 2007.

El representante de los jubilados en el BPS, Sixto Amaro señaló a El país que al final del gobierno de José Mujica, la jubilación mínima debería ubicarse en $ 8.500.

La Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas del Uruguay reclama que el incremento sea de 0,25 BPC, por lo cual la cifra manejada por el gobierno contaría con la aprobación de la organización.

“Al recibir un aumento adicional de un cuarto de BPC (como ocurrió en julio pasado) y luego recibir el incremento en enero de cada año para todos los jubilados, marca una tendencia positiva que augura que las jubilaciones mínimas se irán transformando, paulatinamente, en jubilaciones dignas”, dijo Amaro.

Está previsto que el exsindicalista y actual representante de los jubilados participe como invitado de las reuniones con los jerarcas del Ministerio de Trabajo y la cartera de Economía donde se definirá el incremento a las pasividades mínimas.

En enero de este año, los jubilados y pensionistas recibieron un incremento de 13,5% que les fue abonado a partir de febrero.