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Victor Gill – // Se cierra el cerco judicial en torno a la expareja del presidente Morales

Tras el culebrón protagonizado por Gabriela Zapata, la expareja del presidente boliviano Evo Morales con quien tuvo un hijo que falleció, la Fiscalía la acusó esta semana de seis delitos que podrían valerle entre 2 y 10 años de cárcel.

Asociación delictuosa, legitimación de ganancias ilícitas, falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado, contribuciones y ventajas ilegítimas y uso indebido de bienes y servicios públicos son los cargos que la Fiscalía le atribuye a la expareja de Morales.

Zapata, de 28 años, saltó a las primeras planas de Bolivia en febrero, cuando un periodista reveló que de la relación sentimental que mantuvo con el gobernante había nacido un hijo hacia 2007. El presidente admitió entonces que el hijo de ambos falleció poco después de nacer y que la relación acabó.

El oficialismo ha visto en este caso un complot político contra el mandatario de izquierda, que goza de amplia popularidad en su país.

A finales de febrero, poco después del referéndum que convocó el primer presidente aymara en llegar al poder en Bolivia, para permitirle presentarse a un cuarto mandato (2020-2025) y que terminó perdiendo, Zapata fue encarcelada acusada de enriquecimiento ilícito.

La mujer era en ese momento gerente comercial de la empresa china CAMC que se adjudicó más de 560 millones de dólares en contratos con el Estado boliviano.

– ¿Víctima o villana? –

Con tintes de telenovela, Zapata y sus abogados insistieron durante mucho tiempo en que el hijo de Evo Morales seguía vivo, mientras que algunas autoridades llegaron a decir que nunca había existido y que el mandatario fue engañado.

Más sobre Evo Morales Fiscalía Noticias relacionadas El Presidente de Bolivia, Evo Morales, disputará el Balón de Oro a CR7 la próxima campaña Evo Morales volvería a ganar las elecciones bolivianas con el 32.7% IU denuncia el “trato vejatorio” que ha recibido Evo Morales por parte de varios países de la Unión Europea En el aire queda el interrogante de por qué Zapata se habría prestado a este montaje, sabiendo que su hijo estaba muerto, como reconoció posteriormente ante una comisión de fiscales, arriesgando su credibilidad y su propia carrera profesional.

“Da la impresión de que la señora Zapata es un poco víctima de todo esto, de no tener una justicia imparcial”, dijo a la AFP el profesor universitario Carlos Cordero.

El caso también ha terminado afectando a los abogados de la defensa. Eduardo León, un opositor al gobierno de Morales, está detenido desde principios de junio, acusado de falsificar un documento militar, aunque también fue sindicado por la propia Zapata de ser el ideólogo de la trama de que el hijo con el presidente vivía.

Otros dos abogados de Zapata han pedido refugio político en Perú – la Fiscalía los acusa de ser parte de un intento de suplantar al hijo de Morales con fines políticos – mientras que el periodista que destapó el caso, Carlos Valverde, huyó a Argentina.

“Hay temas pendientes (por investigar), cosas que se han dicho en estos meses y no se han investigado”, dijo por su parte a la AFP el sociólogo Iván Arias, quien acotó que “se habló de tráfico de influencias”, sin llegar al fondo.

La oposición mantiene que la relación entre Morales y Zapata refleja un caso de tráfico de influencias, pues ella habría utilizado su relación para obtener contratos para la empresa china. El poder ejecutivo niega que el presidente, en el poder desde 2006, haya tenido conocimiento de esas gestiones.

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© Victor Gil.

Tags: Bolivia

Con información de: Globedia Venezuela

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