Economía

«¿Bofetones para corregir una mala conducta? ¿Sí o no?»: la condena a cárcel a una madre agita el debate

Rocio Higuera

En la difícil tarea de educar, hace tiempo que se ha metido como árbitro la legislación civil, lo que provoca más de un resquemor entre pedagogos y psicólogos. También en la ciudadanía, que a veces no llega a entender cómo en su deber de corregir ciertas actitudes de los hijos tiene que decidir un juez. La última de esas sentencias controvertidas que acapara titulares en la prensa es la ratificación por parte de la Audiencia Provincial de Pontevedra de un fallo impuesto el pasado 13 de julio por el Juzgado de lo Penal número 4 de la ciudad, que condenó a dos meses de cárcel a una madre, Teresa, que abofeteó dos veces a su hijo de 10 años porque se estaba comportando mal y se negó a ducharse. La condena se puede sustituir por dos meses de trabajos a la comunidad, siempre que esté conforme la acusada, aunque se le prohíbe acercarse a su hijo a menos de 200 metros durante seis meses .

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Los hechos se remontan al 20 de mayo de 2018. Ese día, Teresa, siempre según los hechos probados del auto que adelantó«La Voz de Galicia» y al que ha tenido acceso ABC, «le pide a su hijo que se duche, negándose el niño, por lo que comienzan una discusión verbal que la madre termina dándole un par de bofetadas en la cara, que causaron al menor eritemas en ambas mejillas». Al niño se le llevó al médico, aunque no necesitó de un tratamiento médico posterior. Al parecer, los padres estaban divorciados y fue el progenitor quien denunció a la madre (que era quien convivía con su hijo).

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Teresa ha sido condenada como autora responsable de un delito de malos tratos en el ámbito de la violencia doméstica, en el domicilio común, previsto y penado en el artículo 153.2 y 173.2 del Código Penal. «Si no se demuestra que la madre propinaba de modo continuado maltrato al niño, la sentencia es un disparate. Habría que comprobar los antecedentes familiares, pero si es un caso puntual, estamos matando moscas a cañonazos», critica Luis Zarraluqui , abogado de familia.

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