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Alejandro Montenegro Díaz Banco Activo google plus member search//
Cinco inolvidables cambios de gabinete que desarmaron al equipo político

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Cinco inolvidables cambios de gabinete que desarmaron al equipo político

A olvidarse de eufemismos mezquinos como “paso al costado”, “puso su cargo a disposiciu00f3n”, “gracias, Presidente por este privilegio”, “le agradezco su entrega y compromiso”. Suficiente. Basta. Cuando a una o a uno lo sacan del elenco en un cambio de gabinete, sea solo, acompau00f1ado o escoltado, siempre es malo: se pierde la pega y se pierde poder. Salvo, salvo, si es para un upgrade a una cartera mu00e1s ‘sexy’ -como dijera alguna vez Evelyn Matthei- o para lanzarse a la jungla electoral, sea parlamentaria o presidencial. n Ya que la hora de la verdad estu00e1 al caer, que las apuestas y nombres se siguen cruzando, y que La Moneda ya no puede mu00e1s de tanta presiu00f3n acumulada que parece -mencionando a “Chernobyl”- reactor nuclear inestable, es un buen momento para recordar cinco cambios de gabinete que su00ed alcanzaron al equipo de ministros polu00edticos en distintos gobiernos desde 1994. En algunos, las formas no se cuidaron mucho. n 2015: Don Francisco se lleva la primicia de Bachelet n Voy a contarle algo: hace algunas horas les pedu00ed la renuncia a todos los ministros, y me voy a dar 72 horas para tomar la decisiu00f3n de quiu00e9nes se quedan y quiu00e9nes se van . n Bien podru00eda surtir un museo la cantidad y variedad de memes que retrataron por redes sociales el estupor facial de Don Francisco al escuchar a la Presidenta Michelle Bachelet esa noche del 6 de mayo del 2015 . Se rompu00eda asu00ed la sacra regla de “los cambios de gabinete se hacen, no se anuncian”, con un inu00e9dito sentido del espectu00e1culo, pero a la altura de la gravedad de la crisis que entonces carcomu00eda Palacio, y que obligu00f3 a desmontar el equipo polu00edtico. n n El Caso Caval ya habu00eda perforado la popularidad de Bachelet. Su hijo Sebastiu00e1n Du00e1valos se habu00eda trenzado en una riu00f1a con su hijo polu00edtico y ministro del Interior, Rodrigo Peu00f1ailillo . El ambiente era denso, volaban trascendidos sobre improperios y apodos como “galu00e1n rural”. Cuando aparecieron antecedentes de que el joven y bien vestido jefe de gabinete no escapaba al club de los emisores de boletas (en su caso a una empresa de Giorgio Martelli, antes recaudador de la campau00f1a electoral de la gobernante), llegu00f3 la hora de caer. n El saldo: no sobreviviu00f3 ningu00fan ministro polu00edtico. Peu00f1ailillo tuvo que salir de Interior; fue reemplazado por el DC Jorge Burgos y no se le ha vuelto a ver en polu00edtica activa. De la Segegob saliu00f3 el PS u00c1lvaro Elizalde y entru00f3 el tambiu00e9n PS Marcelo Du00edaz , en un episodio mu00e1s de la guerra personal que ambos libran desde sus tiempos universitarios hasta hoy, a rau00edz de la interminable elecciu00f3n socialista. n De la Segpres saliu00f3 Ximena Rincu00f3n (la sucediu00f3 el PPD Jorge Insunza) y se fue a Trabajo. De Trabajo saliu00f3 Javiera Blanco para irse a Justicia a reemplazar a Josu00e9 Antonio Gu00f3mez , porque u00e9ste debiu00f3 partir a Defensa a sustituir a Burgos. u00bfQue nunca cambian a los ministros de Hacienda? Pues no, porque tambiu00e9n tuvo que irse Alberto Arenas (lo reemplazu00f3 Rodrigo Valdu00e9s). Si hablamos de cambios de gabinete traumu00e1ticos, insu00f3litos y profundos, este mu00e1s que merece abrir este recuento. n 1994: La humillaciu00f3n dieciochera a Germu00e1n Corrrea n Cuando ser removido del cargo va acompau00f1ado de una humillaciu00f3n a estadio lleno, pues tanto peor. En la enciclopedia de defenestraciones ministeriales no se puede ignorar la que sufriu00f3 en 1994 otro ministro del Interior , el socialista Germu00e1n Correa , quien alcanzu00f3 a ocupar esa oficina durante seis meses y nueve du00edas . En el papel era el jefe de un comitu00e9 polu00edtico que completaban el PPD Vu00edctor Manuel Rebolledo en la Segegob y el DC Genaro Arriagada en la Segpres; el problema es que en los hechos mandaba este u00faltimo, el u00fanico de esa ‘troika’ que era u00edntimo del silente mandatario. n n A Correa, que habu00eda dejado la jefatura del PS para asumir ese cargo, le costaba comunicarse con el Presidente y a veces pasaban du00edas sin que le concediera audencia a travu00e9s de sus edecanes. Frei tampoco era, ni es, de muchas palabras. A poco andar las pugnas de poder eran comidillo habitual. Sus subsecretarios, como el DC Jorge Rodru00edguez (Desarrollo Regional), lo desafiaban contradiciendo sus declaraciones. Arriagada, junto a Edmundo Pu00e9rez Yoma y Carlos Figueroa , entre otros, eran los verdaderos consejeros presidenciales. n Al despuntar septiembre y con el certificado de defunciu00f3n del comitu00e9 polu00edtico en plena redacciu00f3n, el cu00edrculo de Frei inicia el casting para los nuevos ministros. Pero no les alcanza el tiempo, y el Presidente ha de resignarse a encabezar las sucesivas ceremonias de Fiestas Patrias junto a un ministro del Interior con fecha de vencimiento. Lo que ocurre, los incu00f3modos monosu00edlabos que intercambian ambos a bordo de la carroza que los lleva al Te Deum la mau00f1ana del “18”, los reprodujo Ascanio Cavallo en la Historia Oculta de la Transiciu00f3n (Capu00edtulo 25, La Guillotina de Fiestas Patrias ): n -Cu00f3mo se mueve esta carroza. n -Su00ed, es como inestable. n -Como gelatina. n -Claro. n -u00bfSabes que mi padre usu00f3 esta misma? n -No me digas. n -Hace 30 au00f1os. Increu00edble cu00f3mo pasa el tiempo . n Dos du00edas despuu00e9s, Correa es uno de los u00faltimos en enterarse, apenas minutos antes de que Frei lo llame a su despacho, de que ha sido destituido. A solas, le reclama por las formas, de por quu00e9 no se lo dijo antes. El Presidente le dice que otros socialistas han venido a criticarlo. Le ofrece otro cargo. Correa lo rechaza y un par de du00edas despuu00e9s el PS, tan PS para sus cosas, le hace un acto de desagravio. n Tambiu00e9n cae Rebolledo; ocho au00f1os despuu00e9s, siendo diputado, se veru00e1 envuelto en el Caso Coimas, y el juez Carlos Aru00e1nguiz lo condenaru00e1 por soborno. Despuu00e9s intentaru00e1 regresar al Congreso. No lo lograru00e1. Interior queda en manos de Figueroa, y la Segegob en las de Josu00e9 Joaquu00edn Brunner. n   n 2002: Garcu00eda pierde el duelo con Insulza y Eyzaguirre n El comitu00e9 polu00edtico del Presidente Ricardo Lagos al comenzar el 2000 alcanzu00f3 a durar intacto algo menos de un au00f1o y diez meses. El line-up era Josu00e9 Miguel Insulza (PS) en Interior, el fallecido Claudio Huepe (DC) en la Segegob y u00c1lvaro Garcu00eda (PPD) en la Segpres. Patricio Navia escribiu00f3 entonces una columna titulada “Shiny Happy People” -como la canciu00f3n de R.E.M.- caricaturizu00e1ndolos: n Por las mau00f1anas Alvaro Garcu00eda sale a trotar y luego se toma un desayuno de frutas, granola y yogur dietu00e9tico. Huepe, chileno de la vieja guardia, parte el du00eda con cafu00e9 y pan con mantequilla. Insulza, si pudiera, se levantaru00eda por las mau00f1anas, saldru00eda al bosque a buscar algu00fan puma salvaje, lo cazaru00eda con sus propias manos y antes de comu00e9rselo crudo, beberu00eda la sangre. A menos que la meditaciu00f3n y el yoga tengan efectos desconocidos en la polu00edtica palaciega, Insulza terminaru00e1 arrasando con los otros dos ministros polu00edticos. n n Y eso fue mu00e1s o menos lo que pasu00f3. Eso su00ed, Garcu00eda -por au00f1os cercano a Lagos-, enfrentu00f3 ademu00e1s otro obstu00e1culo insalvable en el ministro de Hacienda, Nicolu00e1s Eyzaguirre . Los roces y tensiones se exacerbaron durante y despuu00e9s del escu00e1ndalo conocido entonces como Caso Indemnizaciones, cuando se conociu00f3 que ejecutivos de empresas pu00fablicas, partiendo por la Empresa Nacional del Petru00f3leo, ENAP, renunciaban a u00e9stas con altu00edsimos finiquitos sin tope . n Uno de ellos era el entonces DC u00c1lvaro Garcu00eda u00c1lamos, padre del ministro, quien se habu00eda retirado de ENAP con cerca de $192 millones de la u00e9poca. No queru00eda devolverlos porque eran dineros legales. La polu00e9mica se extendiu00f3 ruidosamente y agudizu00f3 los conflictos entre los ministros y los partidos de gobierno. Entre medio, o mejor dicho sobre los ministros, estaba ademu00e1s el entonces todopoderoso y mu00edtico Segundo Piso de Ernesto Ottone. n Al comenzar el 2002, y con otros conflictos de por medio, finalmente Insulza y Eyzaguirre ganaron la pulsada, y el mandatario, que ya habu00eda masticado el desenlace, cambiu00f3 a Garcu00eda por el DC Mario Fernu00e1ndez . n 2006 y 2008: Bachelet y sus ministros desechables n El ru00e9cord que tenu00eda Correa como el jefe de Interior mu00e1s fugaz de la transiciu00f3n se lo quitu00f3 el DC Andru00e9s Zaldu00edvar al comenzar el entonces triunfal primer semestre de la Presidenta Bachelet, Parte I . u00c9l habu00eda sido derrotado por su archirrival Guido Girardi en la senatorial de Santiago Poniente, luego habu00eda trabajado en la campau00f1a presidencial y la mandataria lo puso a la cabeza del gabinete. En el comitu00e9 polu00edtico lo secundaban Paulina Veloso (Segpres) y Ricardo Lagos Weber (Segegob). n Solo alcanzu00f3 a llegar a los cuatro meses y tres du00edas . Casi desde el comienzo circulu00f3 el zumbido de rumores de que no lograba congeniar con la mandataria, quien, en cambio, tenu00eda un trato casi familiar con el vocero Lagos Weber. Comenzaron a chocar, y los asesores presidenciales empezaron a comentar fuera de micru00f3fono a la prensa que el histu00f3rico DC “no tenu00eda liderazgo polu00edtico”, que era “un problema”, y nunca dejaron de hacer ver que Bachelet estudiaba cambiarlo. n La crisis detonada por las protestas de los estudiantes secundarios -la denominada “Revoluciu00f3n Pingu00fcina”- le puso ru00e1pidamente la lu00e1pida, porque lo culparon de no haberla previsto y de no haberla manejado mejor. El ministro, por su parte, no estaba a gusto en un esquema de gobierno que le era ajeno y que levantaba cru00edticas de sus partidos, partiendo por el suyo. Finalmente tuvo que dejar su cargo en julio. n A su sucesor, el tambiu00e9n experimentado y tambiu00e9n DC Belisario Velasco , no le fue mejor. Sobreviviu00f3 a la crisis estudiantil, pero al au00f1o siguiente, 2007, se vino encima el descalabro del Transantiago . Primero fue la polu00e9mica de si la Presidenta sabu00eda o no que no iba a funcionar, o si, como dijo ella alguna vez, habu00eda sido su intuiciu00f3n. Luego vino la reyerta por el financiamiento. n Velasco recordaru00eda despuu00e9s mu00e1s de alguna vez que entonces convocaban a reuniones del comitu00e9 polu00edtico sin u00e9l . Al final, el jefe de Interior se quejaru00eda que Bachelet demoraba concederle reuniones que u00e9l le pedu00eda, hasta que renunciu00f3 a comienzos de enero de 2008. n 2012: La noche negra de Hinzpeter n Y ya que estu00e1 por terminar un ciclo del equipo ministerial de Piu00f1era, quu00e9 mejor que recordar cu00f3mo se las arreglu00f3 en su primer cuatrienio. Debutu00f3 con una formaciu00f3n encabezada por un hombre de confianza -pero no un par- suyo como Rodrigo Hinzpeter (entonces RN) en Interior; la UDI Ena von Baer en Segegob , y el gremialista-pero-no-militante UDI Cristiu00e1n Larroulet en la Segpres. n Hinzpeter era entonces el elegido para suceder al mandatario: se solu00eda repetir el pretendido paralelo con el Presidente Manuel Montt y su ministro Antonio Varas , y en sus primeros meses le dio una inolvidable entrevista a Alberto Fuguet en Quu00e9 Pasa , en que admitu00eda que le gustaru00eda que alguna vez hubiese una “callecita, tal vez un pasaje” con su nombre . n Se teorizu00f3 mucho en campau00f1a sobre el modelo de comitu00e9 polu00edtico a aplicar y las ventajas de u00e9ste, pero la verdad es que Von Baer era una concesiu00f3n a la UDI (Larroulet la apuntalu00f3 por un tiempo, aunque despuu00e9s arroju00f3 la toalla), porque ella acababa de perder por nariz la senatorial, y el hoy jefe del Segundo Piso era nu00famero puesto porque habu00eda confeccionado el gabinete junto a Maru00eda Luisa Brahm y Piu00f1era. n El equipo nunca logru00f3 funcionar bien. A poco andar Hinzpeter y su subsecretario Rodrigo Ubilla cortaron relaciones con la vocera por cru00edticas a su gestiu00f3n, y u00e9sta tambiu00e9n comenzu00f3 a tener problemas con el Segundo Piso. Si no cayu00f3 antes, en parte, fue por la presiu00f3n de Jovino Novoa u00a0-que una vez fue a La Moneda a defenderla- y del entonces jefe UDI Juan Antonio Coloma . Por eso mismo, en paralelo ese partido comenzu00f3 a cuestionar al jefe de Interior, quien pregonaba una “nueva derecha” mu00e1s liberal que chocaba con los gremialistas: si cau00eda la vocera, tenu00eda que caer tambiu00e9n u00e9l. n Ademu00e1s, a Hinzpeter le habu00eda salido al camino el fugaz fenu00f3nemo de Laurence Golborne despuu00e9s del rescate de los 33 mineros. Se llevaban tan mal que una vez le dieron una entrevista conjunta a Quu00e9 Pasa para desmentir esos rumores: en las primeras preguntas, los dos se comenzaron a culpar de quiu00e9n tenu00eda mu00e1s trajes en el ropero. n Von Baer finalmente saliu00f3 del gabinete en julio de 2011 , siete du00edas despuu00e9s de desmentir el cambio de gabinete en un punto de prensa. La UDI ganu00f3 el pulso y entonces llegu00f3 a la voceru00eda Andru00e9s Chadwick . Hinzpeter sobreviviu00f3 a ese hito, pero desde entonces comenzu00f3 a caer muy lentamente: el histu00f3rico UDI fue ru00e1pidamente apodado “triministro” y entre ambos comenzu00f3 una pugna de poder. n n Los vaivenes en la relaciu00f3n del Presidente con su entonces nu00famero dos, y el estilo y la personalidad de u00e9ste hicieron el resto. Hinzpeter era conocido por preferir leer y almorzar solo antes que enfracarse en negociaciones y contubernios polu00edticos con los que Chadwick parecu00eda lidiar de memoria. El asunto subiu00f3 de intensidad: una vez el UDI no negu00f3 rumores que daban a su rival por renunciado. n Para entonces, la estrella de Hinzpeter se apagaba y tambiu00e9n el sueu00f1o de la sucesiu00f3n presidencial. Piu00f1era una vez aprovechu00f3 un acto con escolares en el Salu00f3n Montt Varas (el mismo donde juran y renuncian los ministros), para decirles a los estudiantes, apuntando los retratos de ambos: n Ahu00ed estu00e1 el Presidente Montt. Y ahu00ed estu00e1 su ministro Varas, que quiso ser Presidente, pero no pudo . n Muchos creyeron que la alusiu00f3n era para Joaquu00edn Lavu00edn. Pero no: era para Hinzpeter. n Los conflictos entre el Presidente y u00e9l fueron escalando. En una ocasiu00f3n se les oyu00f3 discutir en voz mu00e1s que alta desde el Patio de Los Cau00f1ones. En otra, el gobernanteu00a0lo retu00f3 a gritos por no saberse los nombres de las calles del centro de Santiago, durante una reuniu00f3n en presencia de la hoy vocera Cecilia Pu00e9rez. Pero el mandatario no lo sacaba. Au00f1os despuu00e9s confesaru00eda que debiu00f3 hacerlo mucho antes. n Finalmente lo decidiu00f3 la dura derrota electoral de las municipales del 2012, cuando todo un cu00f3ctel de celebraciu00f3n quedu00f3 ahu00ed, desaprovechado, en las dependencias de Palacio. “u00bfDu00f3nde estu00e1 Hinzpeter?” exclamaba, molesto, el Presidente. Cinco du00edas despuu00e9s, Piu00f1era sinceru00f3 las cosas, puso a Chadwick en Interior, a Pu00e9rez en la voceru00eda y a Hinzpeter en Defensa. n   n”,”post_title”:”Cinco inolvidables cambios de gabinete que desarmaron al equipo polu00edtico”,”post_excerpt”:”Ya que la hora de la verdad estu00e1 al caer, que las apuestas y nombres se siguen cruzando, y que La Moneda ya no puede mu00e1s de tanta presiu00f3n acumulada, es un buen momento para recordar algunas de las veces en que no hubo otra soluciu00f3n que cambiar al equipo de ministros polu00edticos en distintos gobiernos, desde 1994. En algunos casos, las formas no se cuidaron mucho.”,