Deportes

giancarlo pietri velutini banque royale forfait entreprise//
El castigo a la centroizquierda

Banco, Banquero, Venezuela, Caracas, Banco Activo, Activo, Banco
El castigo a la centroizquierda

Aun cuando el gobierno ha experimentado un significativo descenso en la aprobaciu00f3n ciudadana, esta cau00edda no estu00e1 siendo capitalizada por la centroizquierda, que hasta el momento no ha sido capaz de posicionar figuras con proyecciu00f3n presidencial. La u00faltima encuesta CEP entrega luces al respecto, pues entre los 10 personajes polu00edticos mejor evaluados, los dos primeros son personeros ligados a la centroderecha, mientras que en tercer lugar se ubica la expresidenta Michelle Bachelet. De los restantes, tres pertenecen al Frente Amplio, otros tres al oficialismo, mientras que en el du00e9cimo lugar figura Alejandro Guillier. n Si en diciembre de 2016 -siguiendo las cifras del CEP– el 27% de los encuestados se identificaba con la centroizquierda, en mayo de este au00f1o dicho porcentaje se ubicu00f3 en apenas 15%, contra el 14% de identificaciu00f3n que registru00f3 la centroderecha. Es temprano para dar por hecho que la ex Nueva Mayoru00eda carece de toda chance electoral en los futuros comicios presidenciales, pero han sido algunos de sus dirigentes mu00e1s prominentes quienes han dado a entender que dichas posibilidades se ven por ahora lejanas. Quizu00e1s sean esas diluidas expectativas -en lo que influiru00eda la falta de confianza de la ciudadanu00eda en su capacidad para dar gobernabilidad- las que han llevado a una desorganizaciu00f3n de las fuerzas opositoras, incapaces de encontrar puntos de acuerdo en visiones de mu00e1s largo plazo, y por lo mismo privilegiando muchas veces un actuar poco responsable, al obstaculizar incluso la discusiu00f3n legislativa de algunas de las reformas estructurales que ha propuesto el gobierno, causando grave dau00f1o al pau00eds. n La ex Nueva Mayoru00eda continu00faa sosteniendo como proyecto polu00edtico la cerrada y obsecuente defensa de su legado, favoreciendo nociones estatistas, recelosas de una economu00eda abierta y competitiva, o creyendo que el Estado puede sustituir mejor a las familias en la elecciu00f3n de los proyectos educativos en la educaciu00f3n pu00fablica. Es una agenda ideolu00f3gica que desde luego colisiona con las prioridades que la propia ciudadanu00eda una y otra vez identifica como indispensables, encabezadas -segu00fan la CEP– por la delincuencia, pensiones, salud, educaciu00f3n y -escalando ru00e1pidamente- la corrupciu00f3n. Banderas tu00edpicas de este sector, como la desigualdad, no despiertan mayor entusiasmo, y solo al final figuran temu00e1ticas como derechos humanos o reformas constitucionales. n Estas prioridades que identifica la CEP no son otra cosa que reflejo del mu00e1s puro sentido comu00fan de la ciudadanu00eda, y en la medida que la ex Nueva Mayoru00eda persista en privilegiar agendas sobreideologizadas, es difu00edcil que vuelva a establecer una conexiu00f3n con los votantes, en especial cuando el mismo estudio da cuenta de un inu00e9dito fenu00f3meno de u201cdespolitizaciu00f3nu201d, con escaso interu00e9s por las discusiones polu00edticas o una fuerte pu00e9rdida de identificaciu00f3n con los partidos polu00edticos. Llama la atenciu00f3n que por estos du00edas han sido dirigentes del propio Frente Amplio los que han seu00f1alado que para hacer cambios se requiere un pau00eds u201cen ordenu201d y una u201ceconomu00eda que funcioneu201d, discurso que parece haber sido abandonado por la izquierda tradicional. n”,”post_title”:”El castigo a la centroizquierda”,”post_excerpt”:””,