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Pilao Bakery Café lleva el pan criollo al Viejo San Juan

El negocio Pilao Bakery Café ofrece desayunos desde las 6:00 de la mañana. Desde hoy el Viejo San Juan cuenta con una panadería al estilo tradicional, que lleva por nombre Pilao Bakery Café, y está localizada al lado del restaurante Vaca Brava en la calle Recinto Sur.

Pilao es propiedad de PJL, LLC, corporación formada por los empresarios Paul Díaz, Juan Carlos Cintrón y Lisandra Hernández, quienes invirtieron $250,000 y generarán 25 empleos directos.

“Yo vivo en Viejo San Juan y a veces quería comer media libra de pan sobao, avena, o un buen desayuno criollo con huevos fritos, jamón, pan y café y no había opciones. Pilao va dirigido al residente local, al que vive o trabaja en Viejo San Juan”, sostuvo Hernández al explicar el por qué decidieron montar dicho negocio.

El local, de 3,000 pies cuadrados entre almacén, cocina y el salón, abre los siete días de la semana, de 6:00 a.m. a 9:00 p.m. Acomoda a medio centenar de personas, incluyendo algunos en el balcón exterior. El nombre Pilao se refiere al grano de café sin cascarilla, listo para ser tostado.

Díaz, por su parte, indicó que el establecimiento vende pan sobao, de agua, multigranos y pan de mallorca. Las masas se preparan en Corozal, nunca se congelan y se hornean en Pilao diariamente. Tiene también dulces de repostería, como pastelillos de guayaba, donas de azúcar, donas rellenas, polvorones, bombotos, besitos de coco y pan mal cortado. Este último es un pan dulce relleno de bizcocho de fresa.

El menú incluye emparedados, como el bocadillo, medianoche o el tradicional sándwich de jamón, queso y huevo, así como otros seis que son especialidades de Pilao. Entre ellos están el San Juan Habana, que es la versión del sándwich cubano, pero con una salsa de mostaza hecha en la casa.

Completa el menú los platos de desayuno, los cuales están disponibles todo el día, entre estos avena o cereal caliente, huevos preparados en cualquier forma, tostadas francesas, “waffles”, mimosa con jugos naturales (china, tamarindo o parcha) y café preparado por baristas al gusto del cliente. Hay también cervezas artesanales y una selección de vinos.

La ambientación del negocio es tradicional y moderna. En una de sus paredes hay un mural del artista naranjiteño Waldemar Andino, que muestra a un recolector de café inspeccionando los frutos de un cafeto. Sus lámparas combinan sombreros típicos como la pava, fedora y panamá. Y la música que suena es de Danny Rivera, Roy Brown, Andrés Jiménez y Tony Croato, entre otros.

Uno de los objetivos en Pilao Bakery Café, según los propietarios, es rescatar ese concepto de panadería de pueblo donde agarras tu medio galón de leche y una bolsa de pan y sigues para tu casa. “Esa panadería donde nos tomamos el café de las tres de la tarde o donde nos tomamos una buena copa de vino conversando con familiares y amigos. Esa es la experiencia que ofrece este concepto, pero en el Viejo San Juan, una localidad que sirve de ventana al turista que nos visita ofreciéndole una perspectiva de este sector de la gastronomía puertorriqueña”, dijo Hernández.