Deportes

“Los índices en abigeato no corresponden a la realidad”

Miami, Estados Unidos, Venezuela, Caracas
El 46% de los conductores reprueba el examen de alcohol

Las lluvias que cayeron en Yaguachi, durante los primeros días de enero pasado, evitaron que Víctor Salinas repitiera la pesadilla que vivió en 2014. Los camiones que ingresaron a su propiedad la madrugada del 9 de enero de 2019, conducidos por supuestos ladrones de ganado, se quedaron encunetados en el lodo a seis metros del embarcadero de su corral.

No obstante, relata el ganadero de ese cantón , mientras unos trataban de desatascar los vehículos, otros antisociales torturaban a los trabajadores de su finca , sustraían otras pertenencias y separaban 60 cabezas de ganado para embarcarlas.

Los camiones no se movieron y el abigeato se frustró, pero sí se llevaron motos , celulares , tabletas , bombas , joyas y hasta la ropa de su familia . Cuatro años antes, en diciembre de 2014, la desgracia fue mayor: 40 vacas fueron robadas de su corral. Nunca las recuperó.

“El dolor no es igual. El robo de otros objetos es malo, pero cuando se nos llevan el ganado, se nos están llevando nuestra inversión y nuestro trabajo diario. Recuperarse es terrible”, lamenta el hombre, quien sostiene en su mano una libreta inflada de los documentos judiciales de su denuncia, que reclama, está estancada.

Dos detenidos dejó el robo frustrado de enero, pero su audiencia de juzgamiento se ha suspendido dos veces. “Ya he gastado 3.000 dólares en este proceso. Tras que a uno le roban, debe poner más plata”, reniega Salinas.

Este caso es el reflejo de la “situación crítica” en torno al delito de abigeato en la provincia del Guayas , describe Enrique Baquerizo, gerente general de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos . “A veces la población cree que el abigeato es un tema sencillo”, lamenta.

El dirigente calcula que se dan entre 3 y 4 robos semanales de ganado, de caballos , mulares o porcinos en la provincia del Guayas , pero pocos llegan a denunciarse por temor a represalias, recelo en el sistema de justicia o vergüenza. “Los índices delictivos en abigeato que tiene el Gobierno no responden a la realidad. El porcentaje que llega a sentencia es ínfimo”, asegura.

Temor. Ganaderos como Santiago Sánchez sienten miedo de perder su fuente de ingresos. En lo que va del año, la Fiscalía del Guayas ha receptado 120 denuncias por robo de ganado. En cambio, las cifras de la Unidad de Investigación contra el Delito de Abigeato (UICA) de la Policía Nacional revelan 97 casos atendidos hasta la semana 32 de 2019. Ambos registros coinciden en que Salitre, Daule y Balzar son las zonas más críticas.

Baquerizo se aflige y recalca que esas cifras no reflejan lo que en realidad ocurre, porque al temor de denunciar se suma la inconformidad del gremio en cuanto a las penas por el delito establecidas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP). “Por eso y por irregularidades en el sistema de justicia, muchos prefieren desistir”, añade.

El artículo 199 del COIP establece una pena privativa de libertad de uno a tres años a la persona que se apodere de una o más cabezas de ganado caballar, vacuno, porcino o lanar. “Igual pena se impondrá a la persona que, con ánimo de apropiarse, inserte, altere, suprima o falsifique fierros, marcas, señales u otros instrumentos o dispositivos utilizados para la identificación de las cabezas de ganado”.

Hay agravantes que aumentan los años de reclusión, pero para Baquerizo , una solución para ir erradicando este delito es endurecer las sanciones. Marco Moreno, jefe de Operaciones de la UICA , está de acuerdo.

Esto, explica el mayor de Policía , porque usualmente el abigeato acarrea otros delitos como robo de otras pertenencias, secuestro, violencia física, psicológica y hasta abuso sexual y violación.

Manuel Freire, coordinador de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos , lo reitera. “Muchas veces, la renuencia a denunciar también es por vergüenza”, relata respecto a que los antisociales abusan de las mujeres dentro de las fincas “las manosean, las violan o las ponen a cocinar para ellos mientras se llevan el ganado”.

El ganadero destaca que, desde la creación de la UICA en 2015, el abigeato ha disminuido en ciertos cantones y a nivel de provincia , pero considera que a la institución le hace falta más personal que apoye la labor que hasta ahora están realizando.

Durante las primeras 32 semanas de 2018, en Guayas se reportaron 121 casos de abigeato, de acuerdo a datos de la Policía, es decir, 24 más que en el 2019. “Pueden existir cifras negras con las personas que no denuncian”, revela el uniformado, que invita a los ganaderos a informar sobre cualquier irregularidad.

Recuerda que este es un delito de oportunidad y que el modus operandi más frecuente es el de los ‘informantes’ que las bandas reclutan dentro de las haciendas .

El agente destaca la unión entre los ganaderos , que en Guayas están organizados en 264 gremios. Sin embargo, aunque hasta tiene un grupo de WhatsApp donde alertan de algún incidente, ellos destacan que otra solución para frenar el abigeato está el control en las vías, que es por donde los antisociales huyen con el ganado o la carne faenada clandestinamente.

Como lo reportó EXPRESO ayer, Yaguachi, El Empalme y Naranjal son las tres vías donde más asaltos se cometen. Los ganaderos se suman al pedido de los transportistas para que se instalen cámaras que permitan conocer el rumbo de los antisociales y que se refuercen los operativos y presencia policial en las carreteras.