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Luis Fuenmayor Toro: Resumen actual

Piloto, Avion, Aviones

 

Las conversaciones auspiciadas por Noruega parecen haber llegado a su fin, según las declaraciones dadas por los jefes de los “negociantes”, si es que alguna vez realmente lo fueron. Al desaparecer la fórmula auspiciada por Noruega y respaldada por los europeos, la oposición liderada por Guaidó insistirá en el cese de la usurpación por el único medio que considera posible, incluido el militar. La salida intervencionista estadounidense, sin embargo, pierde fuerza en este momento, luego de ser despedido Mr. Bolton por el presidente Trump y de las explicaciones dadas sobre su despido. Todos los partidos políticos, díganlo o no, se están preparando para una próxima elección, que todo hace pensar que será la de Asamblea Nacional (AN) el año próximo, en el segundo o tercer trimestre. Se habla de una supuesta incorporación próxima de los diputados del PSUV a la AN, aunque dos situaciones lo dificultan: el “desacato” de la AN y la existencia de la Asamblea Nacional Constituyente. Mientras el gobierno mantiene alianzas con grupos guerrilleros del ELN y las FARC, la oposición de la AN las mantiene con paramilitares de Colombia, como se ve en las fotos de Guaidó con jefes de Los Rastrojos. Con la salida de Bolton, el presidente Duque pasa a ser el protagonista extranjero de la invasión a Venezuela como fórmula de salir de Maduro. La invocación del TIAR por parte de los grupos opositores extremistas, ahora parece que no es suficiente para dirigentes como María Corina Machado, quien reclama acciones directas e inmediatas de EEUU. Se dice que el gobierno, al descartar definitivamente el diálogo con los 4 jinetes del Apocalipsis, tratará de establecerlo con aquellos grupos opositores que estén de acuerdo con su venezolanización. La convocatoria a elecciones de la AN sin la designación de un nuevo CNE: independiente, sin tutelaje, plural, equitativo, confiable y que restaure la proporcionalidad electoral, no resolverá la crisis existente. Ante la próxima reunión de la ONU, Maduro señaló que había ido a la anterior pero que para la actual mejor se quedaba tranquilo y seguro en su país, lo que demuestra el miedo que tiene de salir de nuestras fronteras. Los intercambios entre el gobierno de Maduro y la administración Trump supuestamente continúan a través de algunos intermediarios, aunque no se dice los temas que tratan. El cinismo gubernamental es ilimitado, como lo demuestra su posición ante el Esequibo, reclamación que desatendió por décadas al priorizar Chávez un supuesto apoyo diplomático de Guayana a su gobierno. La situación económica y social de los venezolanos se sigue agravando a gran velocidad, mientras el gobierno continúa con su discurso mentiroso e indolente.