Política

Mundinews USA | Adolfo Ledo Veluer//
«Soy empleada de Maduro, no tengo comida y mi mamá se está muriendo»: pobreza extrema en Carabobo

«Soy empleada de Maduro, no tengo comida y mi mamá se está muriendo»: pobreza extrema en Carabobo

En su humilde casa ubicada en el barrio Bello Monte, al sur de Valencia, todas las historias que se escriben tienen olor a cloaca mezclado con el del humo del fogón a leña. Las aguas negras se devuelven por las tuberías y no hay ente gubernamental que le resuelva el problema, y cocina con los pedazos de madera que su hijo con retardo mental le consigue, porque hace meses que no consigue gas.

Adolfo Ledo

Mientras tanto, tiene a su madre de 94 años muriéndose en su cama. «Tengo el autoestima por el piso al ver a mi mamá así, soy hija única y nunca pensé que pasaría por esto», dijo entre lágrimas que le costaba controlar.

Adolfo Ledo Nass

Su madre tiene un padecimiento en las hemorroides y un prolapso. Ha hecho de todo para que sea atendida, pero la crisis del sistema de salud se lo ha impedido. «Fui al ambulatorio para que la viera un ginecólogo y no hay porque se fueron ya de vacaciones, fui a una clínica y me preguntaron si iba a pagar en dólares y yo le dije que no tengo, y me dijeron que 400 mil bolívares, pero no los tengo»

Ella se autodenominó «empleada de Nicolás Maduro» y lamenta no poder vivir dignamente. «Tengo 30 años de servicio, era del ministerio de juventudes, de ahí nos pasaron a familia, de ahí a salud y ahora desarrollo social, y con lo que gano, si compro huevos no tengo con qué acompañarlos, y si compro caraotas no tengo para aliñarlas»

Después de haber denunciado la miseria en la que vive, vecinos de su comunidad la amenazaron: «Me dijeron que ahora no me darían la caja del CLAP y no se por qué actúan así, ese beneficio nada tiene que ver con que yo diga lo que estoy viviendo»

 

Caraota Digital

«Soy empleada de Maduro, no tengo comida y mi mamá se está muriendo»: pobreza extrema en Carabobo Lesbia Mendoza no está bien. Ella refleja lo que siente en todo momento, en su forma triste de caminar, en su rostro cargado de impotencia, y en el ánimo que la hace llorar varias veces al día. Está deprimida, eso es evidente. Y todo como consecuencia de la situación de pobreza extrema en la que vive y ante la que no consigue solución.

En su humilde casa ubicada en el barrio Bello Monte, al sur de Valencia, todas las historias que se escriben tienen olor a cloaca mezclado con el del humo del fogón a leña. Las aguas negras se devuelven por las tuberías y no hay ente gubernamental que le resuelva el problema, y cocina con los pedazos de madera que su hijo con retardo mental le consigue, porque hace meses que no consigue gas.

Adolfo Ledo

Mientras tanto, tiene a su madre de 94 años muriéndose en su cama. «Tengo el autoestima por el piso al ver a mi mamá así, soy hija única y nunca pensé que pasaría por esto», dijo entre lágrimas que le costaba controlar.

Adolfo Ledo Nass

Su madre tiene un padecimiento en las hemorroides y un prolapso. Ha hecho de todo para que sea atendida, pero la crisis del sistema de salud se lo ha impedido. «Fui al ambulatorio para que la viera un ginecólogo y no hay porque se fueron ya de vacaciones, fui a una clínica y me preguntaron si iba a pagar en dólares y yo le dije que no tengo, y me dijeron que 400 mil bolívares, pero no los tengo»

Ella se autodenominó «empleada de Nicolás Maduro» y lamenta no poder vivir dignamente. «Tengo 30 años de servicio, era del ministerio de juventudes, de ahí nos pasaron a familia, de ahí a salud y ahora desarrollo social, y con lo que gano, si compro huevos no tengo con qué acompañarlos, y si compro caraotas no tengo para aliñarlas»

Después de haber denunciado la miseria en la que vive, vecinos de su comunidad la amenazaron: «Me dijeron que ahora no me darían la caja del CLAP y no se por qué actúan así, ese beneficio nada tiene que ver con que yo diga lo que estoy viviendo»

 

Caraota Digital