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Mundinews USA | ¡Compatriota, no pite!

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Esto de que la gente tenga que pitar para poder movilizarse no se lo inventaron ni la señora esa ni los desadaptados que impiden que la gente pueda ir a trabajar. No, esto se lo inventaron los “intelectuales” revoltosos que quieren destruir el tejido social y las instituciones de Colombia, se lo inventaron los criminales que manejan el foro de Sao Paulo

Se volvió viral un video donde sale una señora de Bogotá durante las protestas del 21 de enero, donde se aprecia como la señora en cuestión decide no permitirle a una camioneta seguir su camino a menos de que el conductor “pite”.

Algunos en Twitter aplaudieron la actitud de la señora, porque supuestamente no estaba llevando a cabo ningún acto violento, sino más bien una labor “democrática” para defender los “derechos” de los marchantes. Otros, como yo que no somos tan ingenuos, sí entendemos perfectamente el por qué detrás de que los vándalos obliguen a que la gente pite si quiere transitar en las calles de la ciudad.

Esto de que la gente tenga que pitar para poder movilizarse no se lo inventaron ni la señora esa ni los desadaptados que impiden que la gente pueda ir a trabajar. No, esto se lo inventaron los “intelectuales” revoltosos que quieren destruir el tejido social y las instituciones de Colombia, se lo inventaron los criminales que manejan el foro de Sao Paulo.

Compatriota, cuando usted decide pitar para que unos vándalos lo dejen transitar en las calles de la ciudad donde usted vive y paga impuestos, usted está entregándole el poder a los violentos que quieren cercenar su derecho a ir a trabajar.

Si la gente decide pitar para poder pasar, el siguiente paso de estos aprendices a terroristas que trancan las calles será el de comenzar a exigir que la gente baile para poder pasar, y luego que usted pague o baile para poder transitar.

Acto seguido los criminales se tomarán “la calle” del todo, y con eso habrán logrado su objetivo final: des institucionalizar completamente el país, y de esa forma darle el poder total a la “calle”. El manual está perfectamente escrito. El que no crea, lo único que tiene que hacer es preguntarle a un chileno como es hoy en día la cuestión en algunos lugares de ese país, donde los civiles le tienen que justificar a los vándalos su necesidad de transitar.

Me resbala que la gente me diga paranoico, pero sigo completamente convencido que los eventos recientes que se han visto en Chile, Colombia, Ecuador y Perú son la reacción del régimen cubano-venezolano a los intentos del Grupo de Lima de derrocar al dictador Nicolás Maduro.

¿Quién organizó la quema simultánea y estratégica de ocho estaciones de metro en Santiago en esa noche fatídica de principios de octubre? ¿Quién organizó la quema subsecuente de otras 25 estaciones? ¿Por qué razón quemaron el sistema de transporte que usan los pobres? Es totalmente claro que esos actos demenciales no lo llevaron a cabo unos “estudiantes”.

¿De dónde viene la fijación con culpar a los fondos de pensiones privados y a los bancos de todos los problemas de la sociedad? ¿O en el caso de Colombia, de donde viene esa idea de echarle la culpa de los problemas de Colombia a la Ocde? ¿De dónde viene eso?

Esta batalla que estamos lidiando es la más importante que ha experimentado Latinoamérica en varias décadas. Es una batalla entre el chavismo y la economía de mercados, una batalla entre la gente decente y trabajadora y los anarquistas, y es una batalla entre la gente de bien y el narcotráfico que sostiene a la mafia chavista en el poder.

Y las batallas hay que ganarlas, porque en estas cosas no hay empates. O gana la responsabilidad y el progreso, o gana el chavismo, que viene siendo lo mismo que el comunismo y la destrucción total del tejido social y el bienestar económico de la región. Resista, compatriota, ¡no pite!

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