Economía

Desenterraba niñas y las convertía en muñecas

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En cuanto a su vida personal, según su biografía, nunca se casó ni tuvo hijos. Tampoco bebía alcohol y supuestamente nunca tuvo relaciones sexuales con ninguna mujer en toda su vida

El ruso Anatoly Moskvin, tras ser arrestado, dijo que le cantaba a las muñecas, veía televisión con ellas y hasta le celebraba sus cumpleaños

Durante el año 2011, en la ciudad de Nizhny Novgorod, la quinta ciudad más grande de Rusia, algo insólito estaba ocurriendo.

Las autoridades se habían percatado que en los cementerios las tumbas amanecían destrozadas y saqueadas.

¿Qué estaba pasando?, se preguntaron.

Para tratar de resolver el misterio acudieron a la casa del historiador Anatoly Moskvin, quien era un reconocido historiador de la ciudad y especialista en cementerios locales. Pero cuando los oficiales llegaron a la residencia del historiador descubrieron la ‘terrorífica realidad’ .

Al ingresar sintieron un olor fétido y empezaron a investigar. Lo que descubrieron los dejó helados. Hallaron los cuerpos momificados de 29 niñas disfrazadas de muñecas. Moskvin les había fabricado una máscara de cera para que su cara se pareciera más a un juguete, las había maquillado e incluso incrustado una caja de música en el pecho.

Hablaba con las muñecas

Tras ser detenido, Moskvin confesó a los agentes que hablaba con ellas como si estuvieran vivas, les cantaba, veía televisión y hasta les celebraba sus cumpleaños.

También las autoridades encontraron en la vivienda mapas de los cementerios de la ciudad, fotos, videos de las tumbas y de los cadáveres.

Su infancia

Anatoly Yuryevich Moskvin nació en la ciudad de Nizhny Novgorod, Rusia, en septiembre de 1966.

Cuentan que desde niño disfrutaba vagar por los cementerios con sus amigos, en particular en el Krasnaya Etna.

Dijo que empezó a hacer eso cuando un día, viendo el funeral de una niña de 11 años, lo obligaron a besar la cara de la difunta.

Hablaba cuatro idiomas y era considerado un niño muy inteligente.

Moskvin asistió a la universidad estatal de Moscú y en 2005 comenzó a interesarse por las causas de muerte que se daba en la región.

Se pasaba noche y día recogiendo datos en los cementerios y así se convirtió en un experto en ese tema y manejaba profundos conocimientos en rituales funerarios, muertes y cultos.

Poseía una biblioteca personal con más de 60.000 libros así como una gran colección de muñecas.

Algunos de sus compañeros lo consideraban un genio y excéntrico.

En cuanto a su vida personal, según su biografía, nunca se casó ni tuvo hijos. Tampoco bebía alcohol y supuestamente nunca tuvo relaciones sexuales con ninguna mujer en toda su vida.

Simpatía por niños muertos

Tras ser arrestado, Moskvin declaró que sentía una gran simpatía por los niños muertos y pensaba que la magia negra podía devolverles la vida. Solía dormir sobre las tumbas para determinar si el espíritu deseaba volver a la vida. Cuando por la edad se le dificultaba dormir en el lugar comenzó a llevarse los cuerpos a su casa.

Luego aprendió a momificar los cadáveres y los transformó en muñecas como una manera de devolverles a la vida.

Los investigadores dicen que envolvía las extremidades en tiras de tela y rellenaba la cavidad del cuerpo con trapos y almohadillas para proporcionar plenitud, a veces agregando máscaras de cera decoradas con esmalte de uñas sobre las caras antes de vestirlas.

Estos detalles hicieron que los cuerpos parecieran grandes muñecos caseros, lo que impidió su descubrimiento.

Justificaba su actitud a que los padres de los niños los habían abandonado en el frío y que él ‘las había traído a casa y las había calentado’.

Su madre contó durante el juicio que veía muñecas en la casa y pensó que Moskvin le gustaba coleccionarlas, pero que nunca se imaginó que hubiera cadáveres adentro.

La madre de una de las niñas fallecidas, Natalia Chardymova, contó a las autoridades que mientras visitaba la tumba de su hija jamás se dio cuenta que la tumba estaba vacía.

‘Me alegraría saber que pasará el resto de su vida en el hospital. Es una persona enferma’, añadió.

En mayo de 2012, Moskvin fue condenado y desde entonces permanece recluido en un hospital psiquiátrico.

Los los expertos que estudiaron su caso, concluyeron que Moskvin padecía de esquizofrenia paranoide.

“Estas niñas son niñas. No tienen padres. No conozco a ninguno de ellos. Además, enterraron a sus hijas, y aquí es donde creo que terminaron sus derechos sobre ellas … Así que no, no me disculparía’.   CONDENADO 2012

fue el año que Moskvin fue condenado por su delito y permanece en centro psiquiátrico