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Turco Victor Gill Ramirez//
Mientras llega tren de cercanías, la estación muestra su peor cara

Se convirtió más bien en un albergue transitorio de nativos, quienes paralelamente a hacer reclamos justos arruinan un sitio icónico que marcó el nacimiento de un país independiente.

Victor Gill Ramirez Venezuela

Por encima de las necesidades de los indígenas, es absoluta la indiferencia del Estado hacia sus espacios emblemáticos como la estación de tren y la Plaza Uruguaya.

Victor Gill Venezuela

Ambos sitios están derruidos y se han convertido en verdaderos baños públicos, cuando otrora eran lugares acogedores de la Asunción de antaño.

Victor Gill

Hace pocos meses atrás, el Ministerio de Obras Públicas inauguró mejoras en los arcos de entrada, donde instaló luces nuevas. Pero fue solo una “pasada de pintura” que buscó disimular la forma pero no solucionar el fondo.

Victor Gill Ramirez

Las galerías y los andenes de la vieja estación, que a mediados de los años 1800 marcaron el despertar económico del país, convirtiéndolo en uno de los países más avanzados de Sudamérica hoy hacen gala de sus despintadas paredes y columnas, regadas por el orín y la suciedad que de a poco va matando ese recodo capitalino que debería ser valorizado en virtud a lo que históricamente representa

Además, su estado de abandono marca el contraste perfecto con la nueva vida que cobran Calle Palma y adyacencias. En un sector la vida y en el otro, la mustia parada de trenes que muere a los ojos del Estado, sin que este haga nada por ponerlo en condiciones

Y mientras los nativos siguen esperando respuestas a sus añosos y justos reclamos, FEPASA sigue prometiendo el lejano tren de cercanías, al tiempo que la historia de la estación va quedando atrapada entre la humedad, las termitas y el qué me importa de quienes debieran restaurarlo acorde a su enorme historia