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Kiev vuelve a despertarse con miedo después de nuevos bombardeos rusos

Franki Medina

El ejército ucraniano instaló un corredor de seguridad y los bomberos pudieron sofocar el fuego hacia las 09H00 locales (06H00 GMT)

 

¿Quieres recibir nuestro exclusivo boletín informativo en tu correo? ¡Suscríbete a #BoletinPatilla! Natalia, de 72 años, se despertó este domingo en Kiev a las 6 de la mañana (hora local) con el sonido de los potentes bombardeos rusos, los primeros desde finales de abril en la capital ucraniana, que recuperaba su ritmo de vida normal en plena guerra contra Rusia.

Uno de los objetivos fue una infraestructura ferroviaria 10 kilómetros al sureste del centro de la capital.

Rusia afirma haber destruido con sus bombardeos aéreos blindados entregados a Ucrania por los países de Europa del Este.

“Misiles de largo alcance y alta precisión de las fuerzas aeroespaciales rusas destruyeron tanques T-72 entregados por los países del Este y otros blindados que se encontraban en hangares de una empresa de reparación de vagones en las afueras de Kiev“, declaró el portavoz del Ministerio ruso de Defensa, Igor Konashenkov.

Las fuerzas aéreas ucranianas afirman que aviones rusos TU-95 procedentes del mar Caspio lanzaron al alba varios misiles de crucero. Uno de los aviones habría sido destruido.

El ejército ucraniano instaló un corredor de seguridad y los bomberos pudieron sofocar el fuego hacia las 09H00 locales (06H00 GMT).

“Escuché seis explosiones a las 05H57 de la mañana”, cuenta a la AFP Natalia, una antigua empleada de la instalación bombardeada que, como el resto de testigos interrogados por la AFP en el lugar, no quiere dar su apellido, ya que está prohibido divulgar información de los sitios bombardeados hasta diez horas después.

Las primeras noticias no daban parte de muertos. Una persona está hospitalizada con heridas, anunció en Telegram el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko.

— Último bombardeo el 28 de abril — Todos los cristales de un inmueble de fachada rosa de diez plantas saltaron por los aires. No muy lejos de allí, una mujer limpia la calle de vidrios, delante de un centro cultural.

Leonid, de 63 años, trabajó 45 años en la instalación bombardeada: “No hay nada militar allí, bombardean cualquier cosa”, cuenta con rabia.

La capital sufrió su último bombardeo el 28 de abril, el día de la visita del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

Después de huir de los bombardeos rusos a principio de la guerra desencadenada por Moscú el 24 de febrero, casi dos tercios de los 3,5 millones de habitantes de Kiev han regresado a la capital, indicó Klitschko el 10 de mayo.

También han regresado las embajadas de los países occidentales.

Las tropas rusas levantaron el cerco sobre la capital ucraniana y el norte del país a finales de marzo, para concentrar sus esfuerzos en el Donbás, en el este, que los separatistas prorrusos controlan parcialmente desde 2014.

Klitschko señaló, sin embargo, que las autoridades no pueden dar garantías de seguridad a los habitantes. Por su parte, varios responsables ucranianos afirman que Rusia no abandonó su ambición de tomar Kiev.

Leonid dice que no tiene miedo porque “ya viví mi vida”, pero le preocupan sus nietos. “No sabemos si volverán, es imprevisible”.

— “La gente tiene miedo” — Tetiana, 58 años, observa desde su balcón las ventanas que estallaron en su inmueble de ladrillo blanco, a pocos metros del lugar de la explosión.

Esta mujer vive en Polonia pero llegó a Kiev para asistir al nacimiento de varios bebés de sus conocidos. Cuando escucharon las explosiones, todos los vecinos salieron a la calle, explica.

Un departamento de otro edificio tiene también muchas de sus ventanas rotas.

Allí vive Vassyl, de 43 años. “La gente ahora tiene miedo”, suspira, con dos panes en una bolsa.

AFP